Crueles desencuentros

Puede ser que los peores se den frente al espejo. Después de quitarse todas las mascaras que diario se usan para vender en el mercado de los días, la imagen que mantenga activo tu número de seguro social, cualquiera llora de tedio. El pálido reflejo de una hipócrita sonrisa descubierta termina por complicar el inicio de la noche y entonces todo se vuelve preguntas, inquietudes, temores y muy pocas respuestas. Yo no soy, no estoy, no he hecho… la puta rutina de mentiras cargadas en la espalda y ahora calando en el espejo.
Tal vez lo de menos es perder el nombre junto a los dos apellidos, si es que se tienen, conozco hombres que afortunadamente tienen uno solo, lo que cuesta menos trabajo a la hora de las actas, menos letras que escribir en los registros. Volviendo al espejo, lo más extraño es que a él (el espejo) no le importan esos detalles, es lo mismo si él que está desnudo es Martin, Juan o Luis.
Dos es mejor que uno... supongo :/ ]
del.icio.us Estrella este post
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Han escrito 2 comentarios de «Crueles desencuentros»
star_reader
Domingo 15 de marzo, 2009 12:49.-
reconocerte frente al espejo independientemente del nombre de pila y los apellidos paterno y materno que hayan elegido por nosostros, es un gran reto.
poder sostenerle la mirada a ese ser del otro lado del cristal es el reto.

(anonimo)veronica
Domingo 15 de marzo, 2009 14:49. [usuario no registrado en ymipollo.com]-
Lo más dificil es quitarse la mascara frente al espejo, tener que darle a todo el mundo pr su lado y vender una imagen piadosa de ti…
que bien saludines corazón
bye bye
